Jorge Scala

Jorge Scala

El homicidio prenatal en la Argentina (año 2018)

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El homicidio prenatal en la Argentina (año 2018)

Jorge Scala

1. Terminología: Me propongo relatar sintéticamente lo ocurrido en la República Argentina este año, con relación al proyecto de ley llamado eufemísticamente de “interrupción voluntaria del embarazo”. Dos precisiones terminológicas: a) se interrumpe un proceso que luego puede continuarse; por ejemplo con la llave de luz se interrumpe el flujo de electricidad y se apaga la luz o, por el contrario, se enciende la luz. Un embarazo no se puede interrumpir, porque si se detiene su evolución la persona muere. b) Cuando hay un damnificado, el daño es voluntario únicamente si lo consiente la víctima; en este caso, la víctima es la persona por nacer, a quien nadie preguntó si quiere vivir o prefiere que lo maten; simplemente lo asesinan. Es un cínico eufemismo hablar de “interrupción voluntaria del embarazo”.

Por otra parte, la palabra “aborto” es ambigua, porque se utiliza tanto para el espontáneo, donde la persona muere por causas naturales; como para el provocado, donde la persona por nacer es privada de su vida por la acción de un tercero. Esto es tan torpe como utilizar la misma palabra para referirnos a la muerte natural y al homicidio, calificándolos como “suspensión de la respiración”…

Para entendernos propongo llamar aborto al espontáneo, y homicidio prenatal al provocado, porque es una exacta descripción suya. En efecto, se trata de matar a un ser humano antes de su nacimiento.

2. Antecedentes: En agosto de 2015 se realizó la primera vuelta en la elección a presidente de la Argentina y en octubre de 2015 la segunda vuelta, ganada por el Ing. Mauricio Macri. El homicidio prenatal no estuvo incluido en las plataformas de los candidatos presidenciales ni fue motivo de campaña, excepto para los minúsculos partidos de extrema izquierda, que obtuvieron 4 escaños sobre 254 diputados nacionales.

a) El 19 de junio de 2016, en el cierre del Congreso Eucarístico Nacional, en la ciudad de Tucumán, ante 150.000 devotos, el Presidente Macri leyó una oración en la que incluyó esta petición: “Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos… para proteger la vida desde su concepción hasta la muerte…”.

b) Desde que asumió la presidencia de la Nación, Mauricio Macri postuló a la Argentina para ingresar a la OCDE, que es un organismo integrado por los países ricos del mundo, que admiten a otras naciones. El privilegio de integrar la OCDE es que los préstamos de Nación a Nación sólo son posibles entre los países que forman parte de dicha organización; y, a la vez, sus estatutos prohíben a sus miembros dar créditos a las naciones que no integran la OCDE. Macri con su política económica de gobernar endeudándose en el exterior, apostó desde que asumió (10 de diciembre de 2015) al ingreso de la Argentina en ese organismo.

La respuesta oficial a los países postulantes se fijó para mediados de marzo de 2018. Extraoficialmente, a comienzos del año se informó al gobierno argentino que su pedido sería denegado, porque la Argentina incluye en su Código Penal el delito de aborto. Sin embargo, si lo despenalizaba y legalizaba, en un par de años tendría una nueva oportunidad de ingresar al selecto “club” de naciones de la OCDE.

c) En febrero de 2018, Jaime Durán Barba, quien diseñó las campañas electorales mediáticas de Mauricio Macri -que lo llevaron de la alcaldía de la ciudad de Buenos Aires a la presidencia de la Nación-, dio una entrevista periodística afirmando que había llegado el momento de despenalizar el aborto en la Argentina, y que la Iglesia Católica no debía meterse en este asunto, porque nadie le hace caso y al Papa nadie lo vota aquí. Días después dos periodistas de cierta fama –triste fama por cierto- Luis Novaresio y Jorge Rial, en sus programas de TV se mostraron a favor del aborto y que de una vez por todas debía tratarse el tema en el Congreso –lo real es que desde 1991 hay proyectos de ley de despenalización del homicidio prenatal y ninguno de ellos había sido tratado en alguna comisión de alguna de ambas Cámaras-. Rial se puso un pañuelo verde en su cuello –estilo bandido del oeste yankee-. Había comenzado la campaña mediática bajo la batuta de Durán Barba.

d) El 1 de marzo de 2018, en su Mensaje a la Nación por el inicio del Año Legislativo, el Presidente manifestó que estaba a favor de la vida, pero iba a habilitar el debate parlamentario con relación al aborto provocado. La habilitación del debate se convirtió en una orden impostergable. En efecto:

El 4 de marzo se realizó en Buenos Aires, una marcha del “colectivo Ni Una Menos”, desfilando mujeres con los pañuelos verdes llenando unas pocas filas y luego las consabidas pancartas que cubrían toda la calle y que permiten a los fotógrafos y periodistas sacar instantáneas, donde resulta imposible apreciar la cantidad de asistentes a la misma, pero que impresiona como si fueran miles de personas. Vieja técnica aprendida de los trotskistas y marxistas. El establishment mediático le dio una cobertura inusitada. Y “Ni Una Menos” pasó a encabezar la campaña mediática de legalización del homicidio prenatal.

Este colectivo nació de una marcha en reclamo por el asesinato de Chiara Páez, una joven embarazada cuyo novio quiso hacerla abortar y ella se negó; en venganza por su negativa, el novio la asesinó juntamente con el hijo de ambos, mediante varios balazos en su vientre. Ante esa monstruosidad, el 4 de junio de 2015 se hizo la primera marcha, con el lema de “Ni Una Menos”, en repudio al doble asesinato. El feminismo de género copó la marcha, reclamando que se dejen de cometer “femicidios”. En el tercer aniversario del asesinato de Chiara, su madre y la madre de Angeles Rawson –otra joven asesinada-, difundieron un video donde instan a todas las personas que adhieren al colectivo “Ni Una Menos” a no bastardearlo, mezclándolo con la reivindicación del homicidio prenatal; respetando la memoria de Chiara Páez que fue asesinada, precisamente, por proteger la vida del hijo que llevaba en su seno.

e) Al día siguiente, 5 de marzo, se presentó el proyecto de “interrupción voluntaria del embarazo”, que: 1°) despenalizaría el homicidio prenatal a petición de la mujer hasta las 14 semanas de embarazo, y luego por eugenesia, violación y causas sociales o psíquicas de la madre, sin necesidad de demostración alguna; 2°) lo legalizaría, al hacerlo obligatorio en todos los centros de salud, tanto públicos como privados; 3°) impondría pena de cárcel a los profesionales que se nieguen a participar en los homicidios prenatales; 4°) prohibiría expresamente la objeción de conciencia personal e institucional; 5°) exigiría una reforma educativa por la cual se incluiría la enseñanza del “derecho” al aborto y la ideología de género, como contenidos transversales en todas las materias de todos los ciclos de la enseñanza inicial, primaria y secundaria. El proyecto llevó la firma de 70 de los 254 diputados. Macri hizo saber que respetaría la actuación del Congreso Nacional y, en caso que se aprobara la ley, pese a no ser partidario de la misma, no la vetaría sino que la promulgaría respetando la voluntad de los representantes del pueblo.

f) Seguidamente, en la interpelación al Jefe de Gabinete, Marcos Peña, la diputada oficialista Silvia Carrizo, en relación al presupuesto nacional del año en curso, le preguntó cuánto dinero era el aporte a la Iglesia Católica, a lo que el funcionario respondió que $ 130.000.000 (menos de 7 millones de dólares a esa fecha). La velada amenaza quedó expuesta: si la Iglesia interviene en el debate, perderá el aporte.

Es importante conocer que dicho aporte surge del siguiente hecho histórico: durante la presidencia del masón Bernardino Rivadavia, a comienzos del siglo XIX, éste expulsó las órdenes religiosas y les robó sus propiedades. Cuando se dicta la Constitución Nacional en 1853, no era posible la devolución de tales propiedades, porque habían sido enajenadas; por tal motivo y como una simbólica compensación, en el art. 2 de la Constitución se previó que el Estado sostiene el culto católico, apostólico romano. El aporte no es una dádiva, sino una reparación meramente simbólica al robo perpetrado por el primer presidente de la Argentina a bienes de la Iglesia Católica.

3. El trámite en la Cámara de Diputados de la Nación: Ni bien ingresó el proyecto de ley, las autoridades de la Cámara Baja decidieron enviarlo a las Comisiones de Legislación General, Salud y Educación, las que sesionarían en forma conjunta, los días martes y jueves, previéndose la participación de unos 600 oradores a cada uno de los cuales se otorgarían 7 minutos para exponer. A algunos se les permitió hablar media hora –curiosamente todos estaban a favor del proyecto…-. Se propusieron 300 oradores a favor del proyecto y 300 en contra del mismo. Las exposiciones terminarían a fin de mayo, la primera semana de junio se firmaría el o los dictámenes de las Comisiones, y el 13 de junio comenzaría la sesión para su tratamiento. Las sesiones de Comisión se emitieron por TV a todo el país.

a) Como es fácil apreciar, todo se pergeñó para que fuera un verdadero “circo mediático”, donde resultara imposible desarrollar un aspecto o tema, y donde lo único que podría hacerse es apelar a los sentimientos y al insulto al que defiende la vida humana. Y esto quedó corroborado porque en la primera sesión expusieron a la mañana a favor del homicidio prenatal y por la tarde contra el proyecto de ley. Los expositores vespertinos se prepararon de modo tal que, entre varios, desarrollaron y agotaron un mismo tema –imposible de hacer en 7 minutos, pero que pudo lograrse con 5 ó 6 exposiciones consecutivas bien hilvanadas-. Para neutralizar esto, a partir de la segunda sesión, se intercalaron las ponencias una a favor y la siguiente en contra, y así sucesivamente.

Presidió las sesiones el diputado macrista Lipovesky, ferviente impulsor del proyecto de ley. El esquema fue muy sencillo, con el sello de Durán Barba: un rápido y simulado debate en comisión, como para que el proyecto obtuviera la media sanción el 13 de junio, día anterior al comienzo del Campeonato Mundial de Fútbol. Luego de la distracción que provocaría dicho espectáculo planetario, el Senado podría sancionar la ley a comienzos de agosto. La cronología tiene su importancia, ya que especulaban que en el segundo semestre comenzarían los prolegómenos de la campaña política que, en 2019 elegirá el nuevo Presidente de la República, los gobernadores de todas las provincias, la mitad de la Cámara de Diputados, el tercio de la Cámara de Senadores, más la totalidad de las Legislaturas Provinciales y la mayoría de los alcaldes del país.

El límite de 7 minutos para los oradores servía para tener 600 expositores, número que permitiría presentarlo mediáticamente como un debate serio y exhaustivo, etc. Además, tan breve espacio impide desarrollar racionalmente cualquier tema o aspecto relacionado con el homicidio prenatal. Sólo permite la apelación a los sentimientos, mediante diversos golpes de efecto, comandados por el experto Durán Barba. Y así fue. Al ministro de salud, Adolfo Rubinstein –llegado a la cartera sanitaria el 31 de octubre de 2017 con el único aval de haber trabajado en la OMS y otros organismos internacionales ideologizados-, le concedieron media hora que utilizó para mentir descaradamente: afirmó: a) que en la Argentina se harían 500.000 abortos clandestinos anuales –cuando los cálculos no pueden superar los 31.000, dado que hay 31 muertes maternas vinculadas con el aborto por año, y se calcula que cada 1.000 abortos clandestinos muere una mujer-; b) que el aborto sería la primera causa de muerte de las mujeres en la Argentina –absurdo porque hay más de 250.000 defunciones femeninas al año por todas las causas, y 31 muertes es un número irrelevante-; c) que el aborto sería un problema de salud pública –irracional porque anualmente mueren 48.000 mujeres por causas cardiovasculares y 31.000 por cáncer, frente a 31 por homicidio prenatal y, sobre todo, porque el asesinato de un ser humano es un problema criminal-; d) que con la despenalización del aborto su número disminuiría –todas las estadísticas de todos los países que lo despenalizaron muestran un enorme aumento de los abortos y, además, todas las estadísticas de los países que lo tenían despenalizado y luego lo penalizaron, muestran drásticas disminuciones en las muertes maternas que es la demostración de su disminución en la clandestinidad: Chile –hasta el año pasado que lo despenalizó-, El Salvador, Nicaragua, Polonia y Croacia, por ejemplo; e) terminó diciendo que no recordaba si había prestado el juramento hipocrático. Fue patético.

Una característica que se repitió en todo el debate parlamentario –en ambas Cámaras-, fue que en favor del homicidio prenatal se esgrimieron tres elementos: a) discursos “de barricada” con menciones a etéreos “derechos” sexuales, reproductivos, de la mujer, ampliación de derechos y libertades, etc.; b) descalificación mediante agravios –algunos de baja estofa-, al que piensa diferente; c) datos científicos falsos, sin citar jamás fuente alguna, pero repetidos por diversos oradores. Del lado celeste: a) los insultos nunca fueron respondidos; b) se refutó la cuestión jurídica apelando a la Constitución Nacional y las Constituciones Provinciales, los tratados internaciones de derechos humanos, las leyes de fondo como las penales y civiles, la tradición jurídica argentina y el común sentido de la justicia; c) a cada dato falso se respondió en una ulterior presentación con los datos e información científica verdadera, con la bibliografía correspondiente. Luego que una mentira era desenmascarada, los verdes no insistían más con la misma y ensayaban una nueva falacia. Y así hasta el final del debate parlamentario. La parte pro-vida llevó el debate con mucho profesionalismo, con equipos que seguían todas las intervenciones, apuntaban las afirmaciones de la parte contraria y, simultáneamente, otros equipos de expertos en materia jurídica, médica, sociológica, psiquiátrica, etc., estudiaban tales afirmaciones y las refutaban con la bibliografía precisa; luego las conclusiones eran llevadas y explicadas a los oradores siguientes, para desmentir las falacias lo antes posible. Fue responder la mentira con la verdad bien fundamentada, lo antes posible.

b) Mientras el debate parlamentario en Comisiones comenzaba más o menos tímidamente, la campaña en los medios de propaganda iba subiendo de tono. Los grandes medios de alcance nacional (diarios Clarín y La Nación y todos los canales de TV abierta y las radios AM porteñas) y los grandes medios regionales (diarios La Voz del Interior, La Capital, Diario Uno, La Gaceta, El Tribuno, etc., canales de TV locales) comenzaron a hacer propaganda, de modo al comienzo más solapado y luego de un modo desvergonzado en favor del homicidio prenatal. Comenzó el desfile de personajes de la farándula, mediáticos y de la pseudo-cultura promoviendo la ley; también mediante costosos spots y avisos publicitarios en todo tipo de medios de propaganda; con caras ceñudas y palabras tensas. En paralelo, los organismos sedicentes de “derechos humanos” nacionales y extranjeros fueron haciendo su campaña de confusión, promoviendo la potestad de toda madre para matar al hijo que lleva en su vientre como si eso fuera un derecho humano inalienable…

Con menos medios pero con más profesionalismo, comenzó la defensa de la vida humana. Al slogan abortista de los pañuelos verdes: “Anticonceptivos para no abortar, aborto para no morir”, se respondió con pañuelos celestes –con el tono de la bandera argentina- grabados con el certero lema “Salvemos las dos vidas”. Los pañuelos se llevaron primero a las marchas y luego fueron incorporados a la vida cotidiana, colgados en las mochilas de los estudiantes, en la muñeca o en algún otro lugar visible. Luego aparecieron los spots pro-vida, con sencillos y breves razonamientos expresados con caras sonrientes y amables.

La respuesta fue otro “golpe bajo”: spots con niños menores de 8 años repitiendo de memoria consignas a favor del homicidio prenatal.

c) A medida que el debate mediático crecía, se llevó el debate a las instituciones de enseñanza, especialmente las universidades y los colegios de nivel secundario. Se pudo ver algo inédito en la Argentina: a fines de los años sesenta y hasta marzo de 1976, los distintos grupos guerrilleros tenían militantes encargados de llevar el discurso marxista a las universidades; gente que estudiaba su discurso de memoria y lo repetía incansablemente, todo en base a slogans y la descalificación insultante de quien pensaba distinto. Sólo en unos pocos colegios secundarios, llevaron tímidamente sus militantes marxistas. Lo inédito es que aquí se prepararon militantes a adolescentes de 14, 15 o 16 años, enseñándoles consignas elementales –falsas-y preparándolas para mentir descaradamente a sus condiscípulos, afirmando por ejemplo que habían sido violadas o cualquier otro golpe bajo para captar las voluntades de sus compañeros. Se llevó así el debate a las escuelas; aparecieron algunos docentes y alumnos con pañuelos verdes y luego otros con pañuelos celestes, transformándose los debates en verdaderos diálogos de sordos.

De algún modo esto no debería habernos sorprendido. Los dirigentes guerrilleros se escaparon del país antes de la toma del poder por el último gobierno militar. Con el regreso de la democracia muchos de estos antiguos terroristas –criminales de lesa humanidad según el Tratado de Roma-, se “reciclaron” en instituciones neomarxistas; entre ellas el feminismo de género, el abortismo, el ecologismo fundamentalista, etc. Una de ellas, Marta Alanis, tercera en la jerarquía del autodenominado “Ejército Revolucionario del Pueblo”, al regresar fundó las “católicas por el derecho a decidir”, entidad que promueve el aborto presentándose ante los medios de propaganda como una parte de la Iglesia Católica, disconforme con la jerarquía y el magisterio, y que promueve la liberación del aborto. Esta gente entrenó a jóvenes para que buscaran militantes abortistas, con las viejas técnicas de la guerrilla marxista.

Y el debate pasó, espontáneamente, de las escuelas y universidades a las casas de familia. Algunas de ellas lograron razonar las cuestiones y sirvió para dar argumentos plausibles en defensa de la vida humana. Pero en otras familias fue un desastre porque se dividieron entre verdes y celestes, creándose tensiones a veces muy fuertes, llevando al distanciamiento entre familiares, parientes, amigos, compañeros de trabajo y vecinos.

Un capítulo aparte lo constituye el debate en las redes sociales y el uso de las mismas. Fueron ampliamente utilizadas para la promoción del homicidio prenatal, repitiendo los slogans y falacias expuestas en el debate parlamentario. Del lado pro-vida algunas personas entraron en esos debates, refutando las falacias con la información documentada provista en las exposiciones en Comisión. Otro uso fundamental fue anular la campaña de silencio de los medios de propaganda abortistas; me explico: cuando se hicieron las primeras marchas a favor de “salvar las dos vidas”, esos medios de prensa las ignoraron, no enviaron reporteros ni cubrieron los eventos, e hicieron como si no hubiera sucedido nada. Pero las marchas fueron filmadas por drones, y muchos de sus participantes tomaron fotos, tomas, hicieron reportajes improvisados y subieron el material a las redes sociales, convirtiendo las marchas en tendencia absoluta el tiempo de duración de los eventos. A partir de allí, los medios de propaganda abortistas ya no pudieron ignorar las marchas en favor de la vida humana; las cubrieron lo más tendenciosamente que pudieron, pero se vieron obligados a informarlas.

Pero la principal utilidad de las redes sociales tampoco fue ese. Sirvieron para: 1) armar y coordinar grupos de trabajo de todo tipo; 2) hacer llegar en tiempo real consignas de trabajo: así se consiguieron centenares de miles de firmas, las firmas de grupos especializados (abogados y médicos), y se convocaron infinidad de marchas hasta en las ciudades más pequeñas; 3) refutar las falacias de modo que llegue rápidamente al gran público; 4) convocatoria de grupos de oración, adoración al Santísimo, vigilias, etc. Su uso principal no fue como medio de propaganda sino como instrumento de comunicación de consignas de trabajo.

d) El siguiente paso fue la disputa en las calles. Arrancaron el 4 de marzo los pañuelos verdes. Hacia fin de ese mes siguieron las marchas donde aparecieron los pañuelos celestes. Comenzaron en forma anárquica, convocadas espontáneamente a través de las redes sociales, en distintas ciudades y en días y horas divergentes. Seguidamente, los grupos más convocantes constituyeron una mesa informal de coordinación, incluyendo grupos confesionales católicos, evangélicos y de otras religiones, y entidades o agrupaciones no confesionales, bajo la denominación de “Unidad Provida”. Esto racionalizó muchas acciones, les dio cohesión y una incipiente visión estratégica. Corría ya el mes de abril.

e) Se organizó una recogida de firmas por las calles de todo el país. Las firmas pro-vida fueron llegando a la Cámara de Diputados, en diversas fechas, pero cada presentación fue de centenares de miles (la última presentación fue el 6 de junio de 400.000 firmas). Si bien juntaron firmas a favor del homicidio prenatal, nunca fueron entregadas seguramente por su escaso número. Luego se juntaron firmas de profesionales; por ejemplo fuimos 2.000 abogados firmantes de un manifiesto fundamentando la inconstitucionalidad del proyecto de ley, recogidas en todo el país en cinco días. También hubo entrega de otro petitorio de médicos reafirmando el juramento hipocrático.

f) Empiezan a expedirse las entidades académicas: las Academias Nacionales de Derecho y Medicina en contundentes resoluciones a favor de toda vida humana, en especial de la persona por nacer. Las más prestigiosas universidades privadas también lo hicieron en el mismo sentido. Muchas universidades estatales lo hicieron en favor del homicidio prenatal, declaraciones que fueron respondidas por diversas organizaciones de estudiantes universitarios.

g) En otro frente, el 25 de abril se produce una importantísima devaluación de la moneda nacional frente al dólar norteamericano. Las autoridades intentan frenar la corrida cambiaria, mediante la venta de la casi totalidad de las reservas disponibles del Banco Central. La medida fracasó y el gobierno nacional solicita de urgencia un salvataje financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI). Su presidente la francesa Cristine Legarde recibe a la delegación argentina ante los periodistas –para que de ello de cuenta la prensa internacional- con un lacónico: esta es toda la delegación. No hay mujeres, esto no puede volver a ocurrir… A buen entendedor, pocas palabras: si quieren un salvataje financiero, deben imponer por la fuerza la ideología de género en la Argentina… A mediados de mayo se firmó un “rescate” por la friolera de cincuenta mil millones de dólares (quince mil en el acto, y el resto sujeto al cumplimiento de diversas condiciones, algunas públicamente conocidas y otras permanecen secretas…).

h) El 11 de mayo la Conferencia Episcopal Argentina invita a los fieles a vivir un tiempo de especial oración y acción por la vida, que culminará el día 7 de junio, Jornada de Ayuno y Oración por la vida humana. Cada obispo en su diócesis filma un spot invitando a “salvar las dos vidas” con un mensaje personal.

i) El 20 de mayo se define para siempre la pulseada en las calles. Ese día en 100 ciudades distintas del país, 3.000.000 de argentinos salieron a las calles para proclamar la inviolabilidad de toda vida humana. Fueron marchas que culminaron en algún escenario, con oradores de todo tipo: legisladores nacionales o provinciales, testimonios de mujeres que abortaron o que defendieron la vida de sus hijos, médicos, madres de familia, personas sobrevivientes de intentos de aborto o con síndrome Down, representantes de centros de acogida a la mujer, jóvenes y adolescentes, se mostraron ecografías hechas a mamás embarazadas que se transmitieron en pantallas gigantes, donde se podían ver los bebés y escuchar los latidos del corazón, se paseó un muñeco gigante con la forma de un feto de 3 meses de vida intrauterina; etc. Las calles se tiñeron de celeste, el color patrio; desde esa fecha el color de toda vida humana.

j) En su breve exposición en las Comisiones de la Cámara de Diputados, el P. José (Pepe) Di Paola –conocido sacerdote que vive y trabaja en las villas de emergencia- afirmó que “el genocidio del aborto es una imposición del FMI”, dichos que nadie del gobierno fue capaz de desmentir. En esos días el Papa Francisco se refirió al aborto eugenésico como “un nazismo de guantes blancos”. El efecto fue que se quitó la causal eugenésica del proyecto de ley –la cual era superflua porque bastaba la petición de la mujer para matar al hijo que lleva en su vientre-.

k) El 7 de junio se firmaron los despachos, el de mayoría a favor del homicidio prenatal y el de minoría en contra. Ese día fue la Jornada de Ayuno y Oración por la Vida convocada por la Conferencia Episcopal y se realizó una oración interreligiosa en la Catedral Metropolitana.

Los conteos previos, conforme las declaraciones públicas de los diputados nacionales daban una estrecha mayoría al rechazo del proyecto de ley. El 13 de junio por la mañana comenzó el debate con los discursos de los 254 diputados, que tenían un tiempo acotado de 5 minutos para exponer, excepto los miembros informantes de cada despacho que disponían de 30 minutos. Por el elevado número de expositores el debate se extendió hasta la mañana del día siguiente. El conteo siempre favoreció al rechazo del proyecto hasta que un rato antes de concluir las ponencias, vía twitter, el diputado del PJ, Sergio Ziliotto anunció que tanto él como sus pares de bancada Melina Deliú y Ariel Rauschenberger votarían a favor del proyecto; cabe mencionar que los dos últimos ya habían hablado en contra del proyecto. Estos tres diputados responden al gobernador de La Pampa, Sergio Verna, quien les ordenó votar así, porque había negociado con el gobierno nacional que le dieran una partida de $ 400.000.000 para las arcas de la Caja Previsional Provincial. Cabe acotar que el mismo día de la votación (14 de junio) se publicó en el Boletín Oficial de la Nación, la transferencia de ese dinero desde el Ministerio de Trabajo de la Nación (sic). Seguidamente el diputado macrista Carlos Roma, de Tierra del Fuego, también travistió su voto negativo en favorable y terminó de echar las suertes: se le dio media sanción al proyecto de ley de homicidio prenatal por 129 votos contra 125.

Días después de la votación, en una reunión para afiliados abogados, en la sede del macrismo en la ciudad de Córdoba, el diputado nacional oficialista Javier Pretto –quien votó a favor de las dos vidas-, comentó largamente las presiones ejercidas por diversos funcionarios del gobierno nacional para conseguir votos a favor del proyecto de ley de homicidio prenatal. Entre ellos Rogelio Frigerio –Ministro del Interior- y Fernando De Andreis –Secretario General de la Presidencia-. Macri no necesitó “presionar” a ningún diputado, porque hubo quienes lo hicieron en su nombre…

4. El trámite en la Cámara de Senadores de la Nación: Ese mismo día y un rato antes de la ceremonia inaugural del Mundial de Fútbol en Rusia, el proyecto con media sanción ingresó protocolarmente en la Cámara de Senadores de la Nación. La media sanción abrió un nuevo panorama para los dos grupos en que la Argentina quedó dividida. Veamos:

a) Las encuestas de esos días revelaron la siguiente situación de la opinión pública en esos días. En la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, las opiniones a favor de las dos vidas eran ligeramente superiores a las favorables al homicidio prenatal, algo así como un empate “técnico” entre ambas posturas. En el interior del país, la Patagonia –poco poblada- se mostraba favorable al homicidio prenatal y el resto de la Argentina muy a favor de salvar las dos vidas. En la provincia de Córdoba, la encuesta que tuvo el gobernador en su escritorio decía que el 75% de las personas pobres, el 74% de los votantes de la coalición gobernante a nivel provincial y el 73% de los votantes de Macri apoyaban las dos vidas; el resto de los encuestados eran proclives al homicidio prenatal más aquellos que respondieron “no sabe/no contesta” a la pregunta. Sociológicamente, la Argentina privilegia la vida de todo ser humano. Los estrategas de ambas posturas lo supieron en el momento adecuado.

Conscientes de su debilidad, los partidarios del homicidio prenatal pretendían un debate mínimo –con la falacia que ya se habría dicho todo en las comisiones de los diputados- y una rápida votación, aprovechando la inercia del reciente triunfo en la Cámara Baja, y la distracción popular que supone el Campeonato Mundial de Fútbol para nuestro país.

Del otro lado, también estaban expuestas las propias debilidades: el desprecio y hostilidad de los medios de prensa hegemónicos; y la cínica intervención del gobierno nacional apelando a la corrupción para imponer el proyecto de homicidio prenatal, es decir dispuesto a todo para lograr ese objetivo.

Desde el punto de vista político hay una diferencia esencial en la composición de cada Cámaras de parlamentarios en la Argentina. La Cámara de Diputados representa a la Nación y cada distrito electoral tiene un número de diputados proporcional a su población; de manera que la Provincias de Buenos Aires tiene 70 diputados y Tierra del Fuego sólo 5. La Cámara de Senadores representa a las Provincias y cada una de ellas elige 3 senadores, dos por el partido político ganador y uno por la siguiente fracción; por ello los senadores son sólo 72, frente a los 254 diputados. Los diputados se eligen en listas enormes –titulares y suplentes-, donde sólo son conocidos los dos o tres que encabezan las listas, pasando desapercibidos el resto de sus candidatos, lo que favorece la inclusión de incapaces, corruptos e indeseables en la Cámara Baja. Las listas de los candidatos a senadores tienen dos nombres, de modo que no pueden ocultarse en el anonimato. Esto hace que la composición de la Cámara Alta sea mucho más razonable. Por otra parte, la Cámara de Senadores de la Nación es para muchos un verdadero “trampolín” en su carrera a la gobernación de su Provincia. De hecho, entre los senadores hay varios con intenciones de presentarse de candidatos a gobernador o a renovar sus bancas en el Senado; y estos, para tener posibilidades electorales el año próximo, deberían votar en este tema tan sensible, según fuera la opinión de sus votantes. Este constituyó un elemento nuevo que, bien manejado, a la postre, tuvo peso en el resultado final. Sin embargo, aún esto no parecía suficiente. Y no lo fue.

De un lado se enfrentaban el poder político mayoritario –tanto nacional como de establishment global-, el poder del dinero, el poder de los medios de propaganda hegemónicos; en pocas palabras, la mentira organizada. Del otro, la verdad y el sentido común de la gran mayoría de los argentinos de a pie. La diferencia parecía inalcanzable. Otro Goliat frente a un nuevo David. La Iglesia Católica, las comunidades protestantes, grupos de judíos, testigos de Jehová, etc.; comprendieron que tenían que poner todo su esfuerzo, que éste era insuficiente, y sólo una intervención de Dios Omnipotente podría revertir unas cartas, que ya estaban echadas. Pero esta vez había que rezar de verdad, con la oración filial del niño inerme, que sólo puede acudir a sus padres con una confianza absoluta, para pedirles “la Luna”. Trabajar como si todo dependiera del trabajo y rezar como si todo dependiera de la oración. Ambas cosas a la vez. Con la tenacidad del condenado. Y así fue. Quien podía hacer algo lo hizo –y rezar siempre se puede-, quien no pudo hacer nada al menos rezó intensamente. Esta fue el arma secreta y decisiva.

b) Al día siguiente del ingreso del proyecto a la Cámara de Senadores, el presidente del más numeroso de la Cámara (PJ), Miguel Pichetto se pronunció a favor del homicidio prenatal, con palabras inusualmente severas: que la Argentina estaba atrasada y era una conquista femenina imposible de frenar. Asimismo, voceros del tercer bloque, que responde a la ex-presidente Cristina F. de Kirchner, dijeron que la fracción votaría unánimemente a favor del proyecto.

Gabriela Michetti, presidente del Senado –y vicepresidente de la República-, giró la iniciativa para su consideración a cuatro Comisiones. La novedad respecto de la Cámara de Diputados fue incluir la Comisión de Presupuesto, por una razón evidente: si se van a efectuar masivas prestaciones gratuitas en el sistema sanitario público, el mayor costo de las mismas debía ser analizado por la comisión encargada de las cuestiones presupuestarias. Tal cuestión podía ser un freno al proyecto, porque el sistema sanitario está organizado por las Provincias y no por el Estado Nacional –por ejemplo, la provincia de Córdoba, que es la segunda en población del país-, tiene sólo dos hospitales nacionales, el resto son provinciales, municipales o privados-. En pocas palabras el mayor costo al sistema sanitario debería ser absorbido por las provincias, no por la Nación. No obstante, el lobby parlamentario abortista fue lo suficientemente fuerte, como para anular la decisión de la presidencia del Senado, y eliminar el pase a la Comisión de Presupuesto.

Se resolvió entonces un esquema de tratamiento similar al de la Cámara Baja, con exposiciones dos días por semana, hasta el 31 de julio, fijando como fecha de votación el día 8 de agosto. Las exposiciones serían también de 7 minutos y se alternarían posiciones a favor y en contra del homicidio prenatal. La diferencia fue que luego de cada exposición, los senadores asistentes hicieron más preguntas que los diputados.

El presidente provisional del cuerpo, senador Federico Pinedo, publicó un artículo periodístico ambiguo, donde instaba a los senadores a encontrar una tercera vía entre la legalización del aborto y su penalización. Manifestó que era importante hacer modificaciones al proyecto en revisión; como para suavizar los excesos del mismo –cárcel a los médicos que no matan bebés, prohibición de la objeción de conciencia institucional, aborto libre a partir de las 14 semanas, etc.-. Desde un punto de vista estratégico, la propuesta se podría convertir en un búmeran, porque cuando volviera el proyecto reformado a diputados, les bastaba a estos insistir con el proyecto propio con la misma cantidad de votos para que se aprobara en definitiva el proyecto originario.

Pero fue un argumento que comenzó a dividir el bloque abortista. En efecto, los excesos eran demasiado patentes y se hacía muy difícil a algunos senadores abortistas justificarlos ante sus electores. Los tres senadores por Córdoba –de diferentes partidos políticos-, elaboraron un proyecto con leves modificaciones al venido en revisión, y otros senadores comenzaron a apoyarlos. De otra parte, poco a poco iba creciendo el número de diputados dispuestos al rechazo total del proyecto, en tanto que la parte contraria estaba dividida en un núcleo duro a favor del proyecto de diputados y cinco senadores favorables al aborto pero modificando el proyecto. Aun sumando las dos vertientes favorables al homicidio prenatal, eran menos que los senadores dispuestos al rechazo total del proyecto.

c) Las marchas fueron cediendo, en parte por cansancio de la gente y también porque se reservaron para estar presentes el día de la votación en la Plaza del Congreso. La campaña de los medios de propaganda se acentuó y en las provincias, se realizó un trabajo intenso con cada uno de los senadores para hacerles comprender que su futuro político dependía del sentido de su voto en esta cuestión. De a poco los senadores fueron manifestando su voto. En los conteos siempre fueron adelante los votos en contra del homicidio prenatal. No obstante, lo mismo sucedió en diputados, hasta una hora antes de la votación. El final parecía que sería muy ajustado.

Una novedad importante a dos semanas de la votación, fue la difusión en las redes sociales de varios videos efectuados con buena calidad técnica, que pusieron al desnudo: 1) la persona del ministro de salud Adolfo Rubinstein, fundador de Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), vinculado a la revista británica The Lancet; y sus vínculos con Casa Fusa, de la que sacó alguno de sus colaboradores en el ministerio; 2) la Fundación Huésped, financiada por la OMS, OPS, UNICEF, FNUAP, Unión Europea, Banco Mundial, socia colaboradora de la IPPF; cuyo objeto es la prevención y tratamiento del sida y, pese a ello, se embarcó en una campaña furiosa a favor del homicidio prenatal, cuando es evidente que el aborto ni previene ni cura el sida. También se dieron a conocer sus vínculos con el gobierno Nacional y de la ciudad de Buenos Aires, difundiendo la ideología de género y la cultura homosexual; 3) Casa Fusa (filial de la IPPF en la Argentina), integrante del Grupo Fusa, dedicada a la promoción de la ideología de género y el homicidio prenatal en la juventud, con vínculos económicos con el gobierno nacional, del que participa en diversos programas.

d) Ambas partes reforzaron sus vínculos internacionales: a favor del homicidio prenatal expusieron diversos ideólogos del lobby abortista, tanto en las Comisiones de la Cámara de Senadores, cuanto en actos públicos y entrevistas en medios de propaganda: OMS, OPS, UNICEF, Amnesty International, Médicos sin Fronteras, etc. El mismo día de la votación del proyecto (8 de agosto) diarios de todo el mundo aparecieron con una publicidad con fondo del color verde mencionando que ese día los senadores argentinos tendrían la oportunidad de pasar a la historia. Ese tramo de la campaña costó un millón de dólares. Algunos políticos extranjeros, como el presidente de España se pronunciaron por el homicidio prenatal. El slogan era: Irlanda 2017, Argentina 2018, en alusión al referéndum irlandés que eliminó la tutela de la vida humana de su Constitución Política.

La defensa de la persona por nacer comenzó a recibir muchos apoyos de organizaciones pro-vida de todo el continente y aún de Europa. Días antes de la votación, hubo manifestaciones en las embajadas y consulados de la Argentina en el exterior, donde grupos de personas manifestaban con los pañuelos y banderas celestes con el lema “Salvemos las dos Vidas”. Cada manifestación fue filmada y difundida a través de las redes sociales, a punto tal que los medios de propaganda nacionales hegemónicos se vieron forzadas a hacer alguna cobertura de las mismas.

e) Un día clave fue el 1° de agosto, fijado para la reunión de las Comisiones y la firma del o los despachos que se votarían en la sesión especial fijada para el 8 de agosto. Luego de frenéticas negociaciones que duraron todo el día, los senadores abortistas no lograron acordar modificaciones al proyecto, por lo tanto, se presentó únicamente el proyecto en revisión, y no alcanzó el número mínimo de firmas para ser aprobado. Los senadores partidarios de la vida humana no presentaron ningún despacho; con lo cual sólo podría ser tratado en el pleno de la Cámara el proyecto en revisión y si fuera rechazado, se daba por finalizada la cuestión. De haberse aprobado algún otro despacho, tendría que tratárselo en primer lugar y luego de aprobado en general vendría la discusión artículo por artículo. De este modo la votación sería a “cara o cruz”. Aunque había 8 senadores públicamente indecisos, siempre fueron más los que rechazaban totalmente el proyecto de ley.

A partir del primero de agosto, los senadores indecisos fueron manifestando poco a poco el sentido de su voto. Cabe aclarar que entre ellos había varios con aspiraciones electorales para el año 2019, procedentes de provincias de la Argentina profunda, respetuosa de la vida y la dignidad humanas. Una senadora con un embarazo a término avisó que no podría asistir a la sesión, con lo que se redujo a 71 los votantes. En caso de empate, el proyecto sería rechazado, pues la vicepresidente de la República, Gabriela Michetti es una ferviente defensora de la vida humana. El día previo a la votación el conteo daba así: 38 senadores por el rechazo del proyecto, 26 senadores a favor del proyecto, 5 senadores a favor del proyecto con modificaciones, 1 ausente, 1 abstención y 1 senador que no manifestó su voto.

f) El 8 de agosto fue la histórica votación. Minutos antes del comienzo, el presidente Macri dio una conferencia de prensa, donde manifestó su orgullo por haber podido debatir un tema tan importante y manifestó que cualquiera fuera el resultado, él respetaría la decisión de los representantes del pueblo. Esta vez no hubo sorpresas, el dinero espúreo no corrió y se aventaron todas las presiones. Poco antes del comienzo de la sesión, el senador Miguel Pichetto declaró ante los periodistas que si la ley no salía en esta oportunidad, lo haría más adelante, porque esta es una cuestión ya resuelta por la sociedad. Sus declaraciones se interpretaron –acertadamente- como un reconocimiento de su derrota. El resultado final fue el previsto: 38 senadores rechazaron el proyecto, 31 votaron a favor, 2 abstenciones y 1 ausente. La Plaza del Congreso se dividió en dos sectores, uno verde y otro celeste. Los verdes convocaron a la mañana, los celestes a partir de las 18 hs. porque la sesión comenzaría a las 10 de la mañana, y se previó que hablarían todos los senadores presentes fundamentando su postura. Eso fue lo que sucedió. La votación fue a la madrugada del día siguiente, bajo una lluvia torrencial para los manifestantes. Un grupo de perdedores realizó actos vandálicos, con el saldo de varios heridos y detenidos; pero ¿qué puede extrañar de quien milita para que las madres maten a sus hijos?…

5. Los hechos después de la votación: Algún ingenuo podría pensar que el tema había quedado concluido, al menos por un tiempo. De ser así, la ingenuidad le habría durado sólo unas pocas horas. A media mañana del 9 de agosto, en otra conferencia de prensa, el presidente Macri anunció que el 21 de agosto enviaría al Congreso de la Nación un proyecto de reforma integral del Código Penal, incluyendo la despenalización del aborto para la mujer que consintiera su práctica. Definitivamente se sacó la máscara y dejó en claro que es abortista y pretende imponer en la Argentina el homicidio prenatal. Días después una organización no gubernamental presentó una acción judicial, para enervar el tratamiento de dicho proyecto, fundado en que la Constitución Nacional prohíbe –hasta el siguiente año legislativo- el tratamiento de un proyecto de ley sobre una cuestión que ha sido rechazada por el Congreso. Ante este hecho y la resistencia de algunos legisladores de su coalición, días después Macri anunció que recién presentaría el proyecto de reforma del Código Penal Argentino a fin del año en curso.

a) Pero el ministro sanitario Rubinstein no se detuvo, como buen personero de la ONU y la IPPF, el 15 de agosto autorizó la fabricación del misoprostol por un laboratorio argentino. Dicha droga se utiliza para hacer abortos caseros, hasta los 45 días posteriores a la relación sexual. Sólo se acude a un centro de salud si surge alguna complicación. Hasta el momento la droga era importada y se vendía a través de internet, con dominios situados en el exterior –no localizables- y entrega a domicilio. Además, el 12 de octubre, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT), dependiente de dicha cartera, mediante la resolución n° 946, dispuso que dicho producto letal sea vendido en las farmacias, con el único requisito de archivar la receta médica. De esta manera los abortos “caseros” quedarán a disposición de cualquier mujer que pague a un “médico” para obtener una receta.

También en agosto del mismo año, se publicó en la página web del ministerio, la “Guía sobre derechos de adolescentes para el acceso al sistema de salud”, de 52 páginas, que actualiza un trabajo del año 2015. Esta guía incorpora temas tales como: “Derechos de niñas, niños y adolescentes LGBTI”, “derecho a la identidad de género”, “Salud sexual y reproductiva”, “Anticoncepción de emergencia” e “Interrupción legal del embarazo (ILE)”. Todo ello enmarcado en los derechos a “la privacidad” y “la confidencialidad”, para tratar esos temas excluyendo expresamente a los padres o representantes legales de los jóvenes.

b) A mediados de agosto, las autoridades educativas de la provincia de Neuquén iniciaron un sumario administrativo a la Escuela A.M.E.N., perteneciente a la comunidad de bautistas, por negarse a exponer la materia “e.s.i.” (educación sexual integral), inculcando la ideología de género en los educandos. Las amenazas son: el cese del aporte económico –sólo cubre parte de los salarios de los docentes-, el desplazamiento de las autoridades o incluso, el cierre de la escuela. Naturalmente la comunidad educativa de la escuela está acudiendo a los mecanismos legales pertinentes en defensa del ideario educativo. No obstante, es un caso piloto de lo que espera próximamente a las entidades educativas confesionales o que sin serlo, tengan un ideario ajeno a dicha ideología. Este podría ser un caso piloto en la Argentina.

El 8 de noviembre, se publicó en el Boletín Oficial, del Decreto 1037/2018 por el que Macri –con la firma de Marcos Peña y Nicolás Dujovne-, aprobó el modelo de contrato de préstamo –a devolver con sus intereses-, de u$s 200.000.000 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para financiar parcialmente el “Programa de Apoyo a Políticas de Igualdad de Género”. En el Anexo del Decreto, se exige como prerrequisito para la obtención de los fondos, “Que el Ministerio de Educación de la Nación haya promovido y concretado la aprobación por parte del Consejo Federal de Educación de una resolución que incluya, por lo menos, dos de los siguientes compromisos: (i) aprobar los saberes priorizados en Educación Sexual Integral (ESI) para cada nivel educativo (Núcleos de Aprendizaje Prioritario, NAP); (ii) incluir en los Planes Educativos Institucionales (PEI) el enfoque de ESI; y (iii) identificar un referente que actúe como nexo con los equipos jurisdiccionales y de enlace con el PEI para la implementación de los NAP” (Cláusula 2.03 (f)). La estrategia es clara, promoviendo la ideología de género en las escuelas, el aborto caerá como fruto maduro en pocos años…

c) Los cultores del género y el homicidio prenatal tienen bien enfocado su verdadero y formidable enemigo. Los ataques a la Iglesia Católica se han multiplicado a partir del rechazo del proyecto de ley de homicidio prenatal. Las fachadas de varias iglesias fueron vandalizadas. La autodenominada “coalición argentina por un estado laico” (CAEL), está promoviendo una apostasía masiva en obispados y parroquias. Se fijó el día 24 de agosto para hacer las presentaciones por escrito, en forma simultánea y dando aviso a los medios de propaganda, a fin de hacer aparecer como una masiva apostasía de fieles. Se engaña a la gente diciéndole que el Estado financia a la Iglesia Católica en proporción a la cantidad de bautizados, entonces si apostatan esa financiación disminuiría. La convocatoria se hizo a través de los medios de masas; pero el resultado fue realmente muy magro: pese al esfuerzo mediático, sólo pudieron filmarse pequeñas colas de 10 ó 12 personas dispuestas a hacer el trámite en algunos obispados.

Por otra parte, ese mismo día, el vocero de la Conferencia Episcopal Argentina afirmó que la misma está negociando con el gobierno nacional, una disminución del aporte estatal a la Iglesia Católica hasta suprimirlo, reemplazándolo por un nuevo sistema.

6. Perspectivas futuras: Lo sucedido en estos últimos seis meses pueden dejar algunas lecciones útiles, para un futuro mejor para la República Argentina. Quizá estos hechos puedan servir a las hermanas Naciones de América Latina. Así lo espero. Sintéticamente, la situación y perspectivas son las siguientes:

1°) La ideología de género está enquistada en amplios sectores de la Argentina. Y a través de los medios de propaganda ya ha penetrado todos nuestros hogares.

2°) La ideología de género llegó para quedarse hasta el momento en que sea destruida. En esto el proceso es idéntico al de toda ideología. Por ejemplo, el nazismo impregnó al pueblo alemán hasta el suicido de Hitler en Berlín, y el marxismo dominó la U.R.S.S. hasta la caída del Muro de Berlín. La de género desaparecerá como toda ideología, por estar basada en la mentira. Pero mientras tanto, la tenemos dentro nuestro, dentro de nuestras casas, dentro de toda la sociedad. Cuanto más tarde en desaparecer dicha ideología, mayores desgracias causará. Urge neutralizarla.

3°) Por todo ello, la ideología de género debería ser tratada como una especie de enfermedad crónica, con la que convivimos. Por tanto, tenemos que aprender dos cosas: a) a defendernos de ella, y b) a erradicarla –primero de nuestra persona; segundo de la propia familia, amigos, parientes, compañeros de trabajo, vecinos, es decir todo tipo de seres queridos y sus familias; y tercero de la sociedad y la vida pública-.

4°) El blanco de la ideología de género no somos los adultos, sino los jóvenes y cuanto más pequeños, mejor. Esta ideología –por ser una antropología contra natura-, sólo puede prosperar mediante un proceso de “lavado de cerebro”, al que están mucho más expuestos los jóvenes.

5°) Los medios de propaganda hegemónicos –locales e internacionales-, desde hace años son poderosos propagadores de la ideología de género.

6°) Por ello, la actual batalla se está librando en el sistema educativo formal. Los padres no pueden abandonar a sus hijos. Para ser claro, pienso que abandonar a los hijos a esta ideología les provoca un daño mayor que si hubieran sido violados. No cabe duda que ese hecho es una catástrofe de funestas consecuencias, pero es un hecho aislado y con el tiempo y la ayuda adecuada podría superarse. En cambio, la ideología de género pervierte lentamente a los niños durante todo el ciclo escolar -14 años seguidos-, luego de los cuales ¿serán recuperables?, ¿a qué costo?…

7°) Si la ideología de género se impone masivamente, el aborto a petición caerá como “fruta madura”, por la presión social. Lamentablemente hemos perdido los últimos 20 años en que se empezó a introducir la ideología de género en el sistema educativo. Esa ideología es el verdadero enemigo, y no el homicidio prenatal. Este último no es más que una consecuencia necesaria de la primera. Debemos comprenderlo y obrar en consecuencia.

8°) El debate sirvió para que muchos políticos se saquen la careta. Todos los legisladores nacionales han tenido que definirse frente al aborto provocado. Sabemos quién es quién. Por tanto, de aquí en más, en cada elección podemos estudiar las listas de candidatos, y donde encontremos uno que apoyó el homicidio prenatal, esa lista quedó “contaminada” y no debe votarse bajo ningún pretexto, ni siquiera si todas las listas están contaminadas; en ese caso se anula el voto. Y, desde luego, viralizar el estudio de los candidatos y partidos políticos en cada elección. Si una masa importante de electores –por ejemplo, los que acudieron a las marchas por las dos vidas- obran de esta forma, los partidos políticos erradicarán a los abortistas de sus listas.

9°) En la República Argentina –y quizá algo similar ocurra en las naciones hermanas-, no hay ningún partido político de alcance nacional que no esté “contaminado”; unos más que otros, pero todos están “contaminados”. En cambio hay partidos locales que no están “contaminados”. Conforme la ley electoral nacional, una confederación de partidos provinciales reconocidos en al menos 6 de los 24 distritos electorales, queda habilitada para presentar un candidato a presidente de la República. Se está trabajando en eso, para que en 2019 haya un candidato presidencial y una fracción “no contaminadas” en la Argentina, digna de ser votada por todos los que queremos “Salvar las dos Vidas”. Será el inicio de un largo camino para regenerar la política en mi amada Patria. Más vale tarde, que nunca.

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